La víctima del terrorismo no es equiparable al muerto en accidente de tráfico

En mi costumbre de hablar de cosas que son tan evidentes que nadie más quiere pasar por tonto por comentarlas, voy a tratar de un argumento que muchos amigos del terrorismo (y algunos tontos útiles) utilizan para minimizar la importancia de los asesinados por los terroristas.

Comenzaremos por una pequeña reflexión que ayudará en el proceso. Un totalitarismo no necesita matar a miles de ciudadanos para mantenerse en el poder. De hecho sólo necesita matar a unos cuantos y que haya el suficiente temor entre el resto como para impedirles oponerse al poder. Los que estamos en contra del totalitarismo en esos países solemos protestar por esos asesinatos, y ni siquiera en el caso de que los muertos por accidentes de tráfico fueran superiores se le ocurriría a alguien que esto es más importante y se pondría a hacer manifiestos pidiendo al gobierno totalitario que tomara acciones contra los accidentes de tráfico primero.

Cuando los totalitarios asesinan, no únicamente causan un muerto, sino que esa acción es también una amenaza a quienes no se pliegan a su totalitarismo. Un asesinato comporta muchas más personas que por miedo no defenderán sus creencias contra el totalitarismo, ni emprenderán acciones contra el mismo, ni defenderán a quienes son agredidos, ni se atreverán a oponerse a la imposición de las ídeas de los asesinos en todos los foros educativos y culturales.

En último lugar, no hay contradicción entre hacer lo posible por evitar los accidentes de tráfico, y luchar contra el terrorismo. Sí la hay en minimizar los asesinatos terroristas, cometidos con intención sanguinaria contra inocentes, y decir que se hace para defender del derecho a la vida.

15 de Abril 2008, 8:23 PM | Comentarios (0)

Cosas muy complicadas sobre el terrorismo y el diálogo. (II)

Mejor lea primero el anterior artículo.

¿ Cual es el posible resultado de una combinación de A+B?. Pues resulta que el grupo A está más que dispuesto a creerse a los del grupo B. Y los el grupo B, los que no son tontos, sino sólo malvados, tienen una plataforma estupenda para extender su “maltratada” (1) ideología a los del grupo A.

Hace falta hacer aquí un paréntesis para que se entienda bien de que estamos hablando, estamos tratando de diálogo, de acuerdo, de consenso o como quieran llamarlo. No hablamos de ese anticuado concepto de libertad de expresión. Los terroristas no matan para poder defender libremente sus ideas, sino para imponerlas.

¿Y las víctimas?. Cualquiera con un coeficiente de inteligencia superior a 30 (2) se habrá dado cuenta de que los muertos son los únicos que no pueden hablar, porque su derecho a la vida está por debajo del derecho de los terroristas a que se llegue a un acuerdo adecuado con ellos. ¿No es una contradicción que los muertos no puedan hablar? Pues sí, pero los integrantes de los grupos A y B tienen la respuesta a este tipo de contradicciones y resuelven a favor del principio de mayor valor y menor resistencia. Si los muertos han servido para obligar a que se trate con los terroristas, han cumplido su función social, y la función social, pregúnteles, está por encima de cualquier consideración (3).

¿Y sus familiares y los que tuvieron la suerte de sobrevivir? Pues depende. Si apoyan el diálogo son bienvenidos al club (4), si piden justicia en vez de perdonar a quienes no se arrepienten comienzan a ser sospechosos, y si exigen justicia y dicen que existen valores morales superiores a la cesión a los terroristas como el respeto a la vida humana y lo que comporta (la defensa efectiva de ese derecho) son directamente acusados de fachas.


(1) Sí, son ellos los que matan, pero a estas alturas muchos están dispuestos a creer que el grupo B son unas pobres personas a las que se ha negado el diálogo.
(2) Está muy feo escribir así, pero es que el cuerpo me pedía marcha.
(3) La inmoralidad necesita un sacrificio humano de cuando en cuando.
(4) Sí, al de Perpiñan.

31 de Mayo 2005, 8:33 PM | Comentarios (0)

Cosas muy complicadas sobre el terrorismo y el diálogo. (I)

Es muy complicado explicar ciertas cosas sencillas. Hay algunos (grupo A, si me permiten) que han santificado el concepto de dialogar hasta el punto en que achacan cualquier mal, pasado o futuro, a haber renunciado al diálogo. Para estas personas, la violencia, la guerra, los crímenes incluso, son resultado de la ausencia de diálogo anterior.

Por otra parte tenemos al grupo B. Son unas personas que han decidido matar a los demás por sus ideas. Para cualquiera excepto el grupo A, como dice la famosa frase: El que mata a un hombre por defender una idea no defiende una idea, mata a un hombre. El único objetivo para matar a los demás por sus ideas, es precisamente porque haciéndolo así imponen las suyas propias.
El ideario terrorista es que cometen sus crímenes para obligar al otro a dialogar, su justificación es que no les escuchan, no que quieran imponer su ideología. ¿ Entonces si a mí no me escuchan debo ponerme a asesinar a inocentes? ¿ Es el asesinato de inocentes un método legítimo para hacerte oír?. Siga pensando y quizás llegue a sus propias conclusiones, en las siguientes entregas sólo tendrá las mías.

¿ Si Hitler hubiera dicho que cuando exterminaba en los campos de concentración era porque no querían dialogar con él tendría razón?. No, porque le faltaba el otro elemento necesario para que el grupo A te haga caso, tienes que ser de izquierdas. A nadie se le ocurriría dialogar con un grupo terrorista de extrema derecha. Pero también trataré de eso en su momento.

31 de Mayo 2005, 8:08 PM | Comentarios (0)

La esclavitud infantil

A:- ¿ Eres favorable a la esclavitud infantil?

C:- Las multinacionales que montan fábricas en países pobres benefician a los países pobres y a sus trabajadores, y no impiden que tú puedas ayudarlas de cualquier otra forma. La alternativa a ellas no es que los niños vivan felices en la abundancia, no es lo que ocurre si ellas desaparecen.

Estas empresas, de forma voluntaria, arriesgando su dinero y seguramente pensando únicamente en su propio beneficio han hecho por todos los trabajadores que tienen en ellas mejores condiciones que en el resto de empleos locales, y por eso acuden voluntariamente, más que todos los demagogos que las critican. Han hecho más por los niños, por los adultos y por sus familias que los que hablan de esclavitud infantil.

A:- ¿Y porque las empresas no pagan mejores salarios y contratan a sus padres?

C:-¿ Por qué no lo haces tú?. La empresa actua voluntariamente, y mejora las condiciones de los pobres. Creo que lo que consideras realmente malvado es que se les ayude de forma voluntaria y ganando al mismo tiempo, y no obligados y perdiendo dinero.

Lo realmente malo es que el capitalismo sea el que saca a esos países de la pobreza mientras que los demagogos políticamente correctos no hacen nada, y por eso hay que satanizar a los que sí ayudan ¿verdad?.

10 de Mayo 2005, 8:17 PM | Comentarios (2)