La nueva democracia

La nueva democracia no es nueva. Ya se utilizó, y continúa haciéndose, en las dictaduras y las "democracias populares", que no por casualidad, son las preferidas por nuestro gobierno en su política exterior.

Se utiliza todo el poder público para apoyar una opción, incluso llegando a la compra de artistas, periodistas, etc. Se consigue además que la inmensa mayoría de los votantes no sepa ni siquiera lo que está votando, y aún así salga el resultado oficial. ¿Cual es la diferencia entre éstas y las elecciones que se efectúan en los países dictatoriales?.

Todos aquellos que se abstuvieron o votaron en blanco como protesta, han podido ver como incluso con la mayor abstención de la historia, nuestra partitocracia se siente legitimada para imponer su resultado. Creo que también hay muchos que están seguros de que su voto no sirve para nada, y han decidido que no merece la pena acudir a las urnas, lo que si se confirma en las próximas elecciones será un resultado más de esta nueva democracia.

Es de suponer que en un sistema democrático existen controles para evitar que el poder público se utilice de esa manera, pero nada más fácil que ignorarlos y ningunearlos. En España ha sido la Junta electoral central la que ha hecho de pepito grillo y ha denunciado la ilegalidad del apoyo con medios públicos de una de las opciones y ha sido ignorada por los políticos, y lo que debería ser más extraordinario, por los medios de comunicación.

Esta es la democracia de Franco, de las "democracias populares", de Cuba, con escasas diferencias:

1) En aqeullas van más personas a votar. Incluso estas considerarían impensable que se crea que un cambio fundamental de sistema político tenga legitimidad con un índice de participación tan bajo.
2) Nadie puede alegar ignorancia de que el gobierno ha cometido ilegalidad. Pero ¿desde cuando están las leyes para proteger al ciudadano del gobierno?.
3) Todavía existe un poco de libertad de expresión, aunque si el tratado entra en vigor, tiene todas las herramientas para acabar con este último escollo y evitar que haya gente que se oponga al "progreso".

Como dicen los franceses, y no habrá mejor referencia, todo ha cambiado para quedar exactamente igual.

21 de Febrero 2005, 4:17 PM | Comentarios (1) | Derecho

La Constitución como rueda de molino

Me gustaría que fuera normal que estuviésemos discutiendo sobre el sí o el no al tratado europeo en función de su bondad, pero ya ni se plantea la posibilidad. Se ha llegado a la conclusión apriorística de que los que votan “sí” son favorables a lo bueno, y los que votan “No” es que quieren lo malo, así de simple o adornado con artificios, como decir que los que voten “NO” son contrarios a la paz, a la protección de las mujeres ante el maltrato, a la igualdad entre sexos, a la democracia, a unas normas comprensibles (sic), al desarrollo sostenible, a los derechos humanos, a la solidaridad, la cohesión económica y social, el pleno empleo, la calidad del medioambiente o la conservación del patrimonio cultural europeo.

Es la formula tradicional y ya conocida que se empleaba (y se sigue haciendo) para defender las ideologías totalitarias, en un nuevo formato. Quienes nos oponemos al tratado y preferimos otras alternativas pasamos al grupo de los que no podemos tener buenas intenciones, y por tanto, aquellos a quienes no se debe escuchar. Y si no se debe escuchar a quienes se oponen, ¿Cómo demostrar que lo que se trata de imponer es malo?, no hay discusión posible.

Por desgracia son mayoría los que al votar “sí” no lo van a hacer por este texto, sino por todas las ideas que, equivocadamente, han asociado al mismo.

A tal punto ha llegado el dogma, que algunos opinan que el texto es bueno sin haberlo leído, otros independientemente de lo que diga, y algunos incluso apoyarán el “sí” reconociendo que el tratado es malo. Se pueden rebatir los argumentos, pero no se puede rebatir la nada. ¿Para qué entonces un referéndum?.

14 de Febrero 2005, 8:25 PM | Comentarios (2) | Derecho

Drogas, libertad y responsabilidad.

Andan algunos alegres por la “victoria” que supone que se decida repartir drogas como la marihuana y la heroína en Cataluña y el País Vasco, en el primer caso con fines terapéuticos (combatir el dolor de los enfermos) y en el segundo con el fín, se supone, de apaciguar a los presos.

Nada que decir respecto al primer caso, ya que la marihuana pretende sustituir a otras drogas que se administran en la actualidad para paliar dolores y molestias. Doctores tiene la Iglesia, y sin duda la Seguridad Social, para decidir si funciona mejor que otras. Bien que preferiría que la sanidad fuera libre, en cualquier caso.

Pero no estoy de acuerdo con el segundo caso. Yo defiendo la despenalización del tráfico y consumo de drogas, siempre que se trate de una decisión personal. Esto implica por una parte que no se obligue a otros a tomarlas, pero también, y esto es lo que olvidan algunos, que no se obligue a terceros a pagarlas, o dicho de otro modo, que no sean terceros los que deban pagar por las consecuencias o daños de una decisión personal individual.

Esto es lo que no han entendido bien algunos, porque que el gobierno distribuya drogas entre los drogadictos no es una medida liberal: Liberal es permitir que cada uno tome sus propias decisiones, pero que también asuma las consecuencias de tales decisiones. Quien quiera drogas, que se las pague. Quien por tomar o dejar de tomar drogas comete un delito, es el único culpable del mismo.

Nadie es culpable de las decisiones voluntarias de un tercero. Incluso dentro de una prisión, las personas que quieran consumir drogas deben conseguir los medios para hacerlo. No es función del estado repartir drogas a quienes las requieren.

Algunos olvidan, una vez más, que sin responsabilidad, no hay libertad.

10 de Febrero 2005, 6:45 PM | Comentarios (1) | Diccionario de conceptos

¡No son las dictaduras, estúpido!

Todos sabemos que Estados Unidos de América (EUA) ha apoyado dictadores, especialmente en América Latina cuando se declaraban anticomunistas. Pero de ahí al tópico de que lo único que hace es por interés y que lo único que apoya son dictaduras se va un mundo.

En primer lugar porque EUA ha intervenido en muchos países y conflictos sin ninguna exceptativa de beneficio, ha luchado contra dictaduras con sus métodos de policía mundial (para bien y para mal), y ha prestado más ayuda que ningún otro, desde luego las únicas imágenes que veía en la televisión tras el tsunami eran los soldados americanos repartiendo ayuda.

Incluso con lo que es cierto, es mucho mejor actuar movido por los intereses de tu país y ser amigo de aquellos con los que te llevas mal, que hacerle la pelota a un dictador y enviar al jefe de estado a rendir un innecesario homenaje a su padre, reconocido masacrador y asesino de inocentes a cambio de un poco de publicidad. ¿Que sería de un presidente de EUA si lo hiciera?

Para criticar comportamientos ajenos, hay que ser escrupuloso con los propios. Y no es de recibo criticar a los EUA de ser culpables por activa y por pasiva (y esto último reafirmado incluso por los opuestos a sus guerras contra los dictadores) de la existencia del mal en el mundo mientras el propio país apoya a Chavez, Castro y Mohamed.

¿Cuantas manifestaciones habrán para reclamar los derechos de los ciudadanos venezolanos, cubanos y marroquies? ¿Hay motivo?.

3 de Febrero 2005, 7:56 PM | Comentarios (0) | Internacional