Visiones del estado frente al criminal.
La primera y quizás única razón de ser del Estado es proteger las vidas y libertades de sus ciudadanos. El estado puede actuar de varias formas para tratar de lograr este fin.
Una de las formas es procurar que los delitos tengan un castigo adecuado, tanto para la víctima como para el agresor. Es un principio básico de justicia que el primero que debe ser compensado por un delito es la víctima, a cargo del delincuente, que es el que ha provocado el daño.
El estado debe proteger, mediante la sencilla aplicación de los principios básicos de la justicia, a sus ciudadanos de las agresiones. Pero hay quienes creen en otros caminos.
Para quienes no tienen valores morales, ni creen en la existencia del bien y del mal, el estado debe actuar procurando buscar el bienestar general, de forma que razonan que las injusticias procuran beneficios mayores, todo ello juzgado desde la óptica de los gobernantes o de los intelectuales también faltos de principios.
El estado no tiene ningún derecho a utilizar la vida de sus ciudadanos como moneda de cambio, ni a disponer de ellas de ninguna otra forma, porque no le pertenecen. Pero para estos el estado perfecto es uno de equilibrio entre los intereses de los ciudadanos honrados y los de los delincuentes. Cualquiera llegará a la conclusión de que no se trata de un equilibrio, sino de un continuo avance en el reconocimiento de los malvados a ejercer el mal y a beneficiarse de ello.
Pero para estos seres carentes de moral no hay vida, ni libertad, ni propiedad que deba ser respetada si va en contra de este equilibrio inestable que en realidad consiste en el sacrificio de los justos en el altar de la injusticia, la maldad y la ceguera.
Comentarios
- El día 9 de Junio 2005 a las 6:46 PM, juan escribió:
hola yoz.
soy juan, el "infiltrado" en "la frase progre".
me gusta tu blog, y he de decirte queestoy de acuerdo en casi todo lo que he leido aqui.
te añado a mi lista de "bitacoras liberales que merecen mucho la pena" y te advierto (notese la ironia, por favor, en el uso de ese verbo) que vendre de vez en cuando a comentarte algo.
siempre desde el respeto, por supuesto.

