Defender al individuo no es defender al más fuerte

Una de las acusaciones más comunes que se reciben cuando se defienden los derechos del individuo en vez de los del colectivo es que esa ideología sirve únicamente al más fuerte para imponerse al más débil.

Ayn Rand ya explicó que el capitalismo es el sistema donde el más fuerte apoya al más débil de una manera genial hace tiempo. Partiendo de la base de que la ideología que pretende igualar los resultados en realidad busca castigar el éxito y apoyar el fracaso, además de que es malvada.

Esto parece hay algunos que opinan que hay que premiar el fracaso, como los defensores de la Logse, afirmando que la gente será más pobre en conjunto pero más igualitaria y más féliz.

¿Que nadie sirva a los demás mejores productos y más baratos es bueno para quien los consume?. ¿Que nadie escriba buena literatura es bueno para quien lee?, ¿que nadie tenga empresas que triunfen es bueno para quien desee el mejor pago por su trabajo?.

Cuando se aplica, mucho o poco, la ideología que defiende la destrucción, como la denomina Rand, el resultado es un peor presente y futuro para las siguientes generaciones. No existe punto de equilibrio, y por si alguien no estuviera convencido de ello basta ver hacia donde se emigran los pobres.

Escrito por yoz en: 18 de Marzo 2005 a las 11:31 AM | Derecho

Comentarios

El día 21 de Marzo 2005 a las 3:40 PM, Clandestino escribió:

Resulta que los gobiernos "democráticos" son capataces al servicio de los poderes que ostentan unas minorías. Poderes que los financian y eligen.

Es mentira que el ciudadano elige a los capataces del hampa, que son a la vez sus propios verdugos. El ciudadano vota lo que hay, no lo que quiere.

Gobiernan complacientes bajo la presión, mediante huelgas, publicaciones, denuncias, amenazas, acciones violentas, etc., de los grandes grupos organizados y luego devuelven las aguas a sus cauces dando golpes duros como piedras a la persona individual, de forma que recupera las concesiones bajo presión y con lo que sus amos mantienen intactas sus posiciones y suculentos botines de ventajistas.

Claro indicativo de que mientras los estados son tremenda y generosamente democráticos con los amos que los seleccionan y permiten sus empleos, el grueso de la ciudadanía se muere de asco, acosados, reprimidos y robados por esa minoría canalla.

Todo lo demás son pinturas y adornos para embellecer toda esa basura que disfrazan de democracia.