Resumen de un añito de agitación liberal (Agosto a Diciembre)

Agosto

La democracia según Europa De nuevo la UE. Comparen el dinero recibido por estos pobrecillos y el que tendrán las víctimas del maremoto de Asia.

Egoismo Para quienes dicen que no les gusta el egoismo.

Hipocresía Una crítica contra las mentiras y los mentirosos, y sus consecuencias.

Septiembre

No nos gustan los listillos De los comentarios más ácidos surge lo mejor de nosotros mismos. En este caso una réplica a un comentarista que me tachaba de lo que seguramente soy. En clave de humor pero escrito con el corazón y el cerebro.

¿Para que sirve el intervencionismo? Otro artículo también en pocas palabras.

Bambi tiene una pistola (y está dispuesta a usarla) Respuesta a una crítica en que se decía que los liberales queríamos abolir leyes y dejar que los criminales hiciesen las suyas propias.

Octubre

La red agitativa ultraderechista. donde doy mi opinión al respecto de quien opinaba con estas palabras.

Diciembre (hasta hoy)

La libertad no se da En favor de que no se equivoquen conceptos.

Escrito por yoz en: Diciembre 28, 2004 7:35 PM | Cajón de Sastre

Comentarios

El día Diciembre 30, 2004 a las 12:28 PM, JT escribió:

Amigo Yoz:
Leída tu respuesta en “QUIEN FASTIDIA A LOS POBRES” junto a tus artículos “NECESARIO PARA LA LIBERTAD”, “LIBERTAD VERSUS FELICIDAD” y “LA FELICIDAD NO SE DA”. Sinceramente te agradezco tu atención, la seriedad con que argumentas en ellos, aunque por supuesto -¡qué le vamos a hacer!- discrepo.
Permíteme, a pesar de que asunto no es propio para bromas, que te señale que los pobres no andan fastidiados, pues el fastidio, si abres tu diccionario tiene que ver con el “tedio”, la “molestia” el “aburrimiento”, sino que andan realmente, los pobres, jodidos. Y, mas que “apetito”, lo que tienen es hambre, tanta que muchos se mueren; y lo hacen sin intención de fastidiar a nadie.
Serían, aparte bromas de mal gusto como la anterior y por la que solicito disculpas a qién haya podido molestar, tantas las cuestiones sobre la que me gustaría tratar que no es posible que lo hagamos en rigor solo en este articulo. Así, pues, señalare ahora aquellos asuntos sobre los que me parece vale la pena meditar, aunque abordaré, luego unos pocos. Veamos así, a bote pronto, que serían los siguientes:
La Libertad, concepto.
La relación entre la pobreza y la libertad.
El liberalismo Económico como teoría política, su evolución, su inserción en la historia de los pueblos.
El liberalismo como ideología:¿a quién beneficia?
La Libertad económica como realidad en el decurso de la historia reciente de los pueblos.
La Relación entre la Pobreza y el Liberalismo Económico, por una parte, y la efectiva libertad económica reinante donde la haya habido. Y el Resultado en el bienestar de las gentes en ambos casos.
La relación entre el poder militar y la riqueza de las naciones.
Riqueza y bienestar en los países colonialistas versus expolio, desmadre económico y miseria en las ex colonias ( tanto en la que ha reinado el libre mercado como en las que se han visto bajo regímenes totalitarios de izquierda)
Los efectos de la limitación de la libertad económica en el desarrollo social de los países occidentales

Libertad. Veamos, como absoluto, la Libertad, es un bello concepto, un intangible con el que no podemos “trabajar” exceptuando en los ámbitos de la ontología o de la metafísica, y no es este el caso. A la hora de establecer normas, leyes, de organizar las distintas actividades humanas, incluida la económica, es más correcto distinguir entre las diferentes libertades. Incluso en un estado Hobbesiano, para que las cosas funcionen, la libertad absoluta solo la puede detentar uno: el rey. Y es en la delegación de la libertad absoluta como los ciudadanos adquieren las libertades posibles que proporcionan el mínimo de orden y de seguridad para poder ejercerlas. La única Libertad absoluta posible es la de Caligula, la libertad del más fuerte. Podría parecer éste un asunto baladí, o excesivamente teórico, en cuanto queremos hablar del liberalismo económico, pero no es así. De no tener claros estos conceptos tan elementales se derivan afirmaciones como las que expresas en “La libertad no se da”, donde acabas presumiendo que excepto tus posiciones, las del liberalismo económico, el resto de los humanos estamos ingenuamente cegados por ideologías absurdas, obscurantistas o fanáticas. Dejas claro que, para ti, el Liberalismo económico no es una Ideología. Pero, hombre, acaso no sabes que la “ciencia económica” aun no ha alcanzado el estatus de ciencia positiva. ¿No sabes que le pasa algo así como al psicoanálisis? O peor, porque es posible encerrar a un neurótico en un laboratorio y encontrarse con pocas variables que medir; pero a la economía, por suerte o por desgracia le ocurre que su laboratorio es el mundo y aunque lo reduzcamos a una sola nación, tenemos una cantidad inabarcable de hechos de los que no podemos medir sus consecuencias. ASÍ PUES, NOS ENCONTRAMOS EN EL CAMPO DE LA ESPECULACIÓN, AUN CUANDO ALGUNOS PARECEN CREER QUE ESTAN SITUADOS EN LA REALIDAD MAS ESTRICTA. Mira, amigo mío, defender una ideología pretendiendo darle tintes científicos ya lo hizo Marx con la Historia con una diferencia: él sabía que se movía en el ámbito de la filosofía cuando trataba del “materialismo historico”, y se confundía cuando lo hacía en el ámbito de la economía.
Luego aceptemos que nos movemos en el ámbito de la especulación, aunque sea a pesar nuestro, en todas las ciencias que tengan como objeto la actividad humana. Y la economía es una de ellas. Por otra parte, si lo piensas, esto, lejos de ser un inconveniente, es un ventaja, una liberación. La pretensión de cientificidad es tan solo un corsé para el que la mantiene; sin ella es más fácil pensar, avanzar, proponer ideas imaginativas, buscar soluciones. Lo contrario puede dar en creeer en ideologías como si fueran ciencia, en despreciar la historia y proponer doctrinas positivistas y económicas propias del siglo XIX como si fuesen nuevas. A este paso alguien acabará pensando que Ricardo y Compte son dos exitosos ejecutivos de algún departamento de marketing ligado a Microsoft o a Cocacola. Dejemos pues a la Libertad en el mismo ámbito en el que se mueve el noumeno kantiano, y vamos a por soluciones de vida más justas y satisfactorias. Sin desanimarse por ello, amigo mio, pues no solo el pensamiento científico puede presumir de rigor, y éste sólo puede hacerlo en el ámbito que le es propio.
La relación entre la Riqueza de las naciones y la Libertad. Previo a entrar en este tema, quisiera anotar que la libertad económica se ha dado en países bajo regímenes o gobiernos que despreciaban casi todas las demás libertades. No me parece que la Alemania del III Reig hubiera abolido la economía de mercado y, ciertamente obtuvo resultados económicos notables y un bienestar de sus ciudadanos envidiable en su momento. El intervencionismo estatal bajo la dictadura franquista, a partir de los años sesenta, no evitó que se puedan calificar de bastante aceptables sus resultados económicos, y por cierto jamás se le ocurrió meterse con la economía de mercado ni abrumar de impuestos a los intrépidos empresarios. Y no olvidemos que el Chile de Pinochet, obtuvo igualmente buenos resultados, tanto que su política económica fue repetidamente alabado desde los mismos EEUU, tomada como modelo por más de un país no precisamente democrático ( Yeltsin, dixit). Supongo que no serán muchos los que alaben los regimenes de Hitler, Franco o Pinochet.La gran potencia que fue el Japón anterior a la II Guerra Mundial, no cimentó su riqueza precisamente en la tolerancia y al democracia. En todo caso , en lo tocante a nuestra disquisición presente, señalaré que dichos regimenes convivían con un considerable pobreza interior a la que desatendían dejándola a la suerte de la caridad cristiana de la iglesia y/o entidades afines.
Por otra parte, creo que sería interesante contar con otros factores para explicar la riqueza que han alcanzado ciertas naciones. Por ejemplo: la relación entre el poder militar y la riqueza; es cierto que podemos pensar que una inicial riqueza es necesaria para adquirir ese poder económico; pero incluso aceptando que esto es cierto, al menos a partir de la era tecnológica, la adquisición de riquezas se realiza con el concurso de la fuerza: los estados dotados de un gran poder militar no aceptan perder económicamente en el libre mercado, ni aceptan los resultados de la competencia leal, sino que, cuando pierden competitividad- por decirlo de alguna manera- echan mano de las armas para hacerse con la riqueza de los demás –materias primas, rutas privilegiadas de comercio, etc- o bien para acabar con aquellos competidores que puedan hacer peligrar su preeminencia económica. Se inicia un círculo vicioso: riqueza+poder militar, +riqueza+poder militar, ++riqueza++poder militar...etc. En ocasiones, ni siquiera siempre lamentablemente, estos países –semilla de imperios en otras épocas y, en la nuestra ya veremos- defienden internamente una democracia. Personalmente dudo que en circunstancias como la que acabo de describir, la democracia tenga mucha duración: ya que el Poder que fuera de sus fronteras no respeta ninguna clase de derecho difícilmente respetará el estado de derecho propio: Con el tiempo ,acabara elaborando las excusas necesarias para acabar con los derecho y las libertades de sus propios ciudadanos.
Que el Liberalismo económico es una ideología, creo que es de justicia manifestarlo. En primer lugar porque postular lo contrario encierra peligros que pueden abocarnos a lo contrario de lo que se predica. El Liberalismo económico convertido en la única concepción de la administración de los recursos humanos, a la que no se la pueda oponer idea alguna sin que sea tildada de oscurantista, aboca al neo fanatismo del pensamiento único. Por otra parte: igual que los conservadores se han añadido el prefijo “neo”, los liberales deberían hacer igual. Aunque solo fuera por la honestidad que se les supone; lo contrario es inducir al equívoco para que algunos crean que los postulados del liberalismo pertenecen al siglo en que vivimos o al anterior. Nada más falso, como bien sabéis. El siglo XIX, el de la revolución industrial, alimentó y llevó efectivamente al gobierno las teorías del liberalismo económico. Así preferiría, a estas alturas, que alguien empezara a hablar de neoliberalismo. Porque ha sido el gran trabajo del siglo XX, entre otras justas causas, el de corregir los desmanes provocados por la libertad absoluta de mercado al servicio siempre del más fuerte, poniendo cortapisas al capitalismo salvaje que abocó a la mayoría de sus ciudadanos a la miseria, mientras exportaba la guerra y la explotación a sus colonias, a las que el expolio cerro la posibilidad de desarrollo durante décadas, y que aún dura en muchas de ellas. Evidentemente el Liberalismo Económico fue la ideología de las clases dominantes: por ello entonces, y aun ahora, es frecuente ver asociados en diversos gobiernos a liberales y conservadores. Podríamos seguir largamente en esta línea de argumentación. Obviamente se puede objetar que los marxistas deberían hacer igual: no vale la pena, llevan haciéndolo desde el día siguiente del fallecimiento de Marx, al punto que ya ninguno se aclara en esta cuestión.
Cuando se afirma que “los países más libres son también los más ricos” se comete una falacia que pretende una interpretación groseramente reduccionista de la historia de las naciones o, si se prefiere –por aquello de que a algunos les causa ictericia el término historia-, de la sociología de las naciones, digo yo, para parecer más científicos. En primer lugar porque, como ya he dicho anteriormente, en ocasiones ocurre que los países mas ricos no ha sido precisamente los más libres. Segundo, sí es cierto, que los ciudadanos de la metrópoli han gozado de mayor libertad: pero eso, casi siempre, se ha dado en estados coloniales o directamente en imperios. El ciudadano del Imperio Romano gozaba de una libertad que le proporcionaba no solo el derecho, sino el enorme excedente de riqueza que producían la legiones romanas en los pises sometidos. Ya se sabe: una forma primitiva de valor marginal...
Como hemos indicado al principio de esta carta, el o los temas a tratar son variados y extensos; así que creo oportuno de momento dejar aquí mi respuesta, con la esperanza de que merezca tu atención y de que podamos seguir esta interesante charla virtual.
Atte,
JT
feliz año nuevo!!!

El día Enero 4, 2005 a las 4:29 PM, yoz escribió:

Interesante comentario, porque todo tu escrito es un compendio de las cosas que normalmente tenemos que soportar los liberales.

Prometo contestarlo, salvo que pase algo grave, en un futuro cercano.

El día Enero 4, 2005 a las 7:45 PM, JT escribió:

Gracias por tu apunte. Espero tu respuesta- la cual estoy seguro tendrá el rigor que te caracteriza- con impaciencia. Por cierto los sofistas soportan los argumentos de sus contertulios con mayor o menor provecho, las "cosas" estan mejor en una estantería. Y no me parece que el papel de víctima cuadre con tan bizarro liberal cual sois.
Un fuerte abrazo,
JT

El día Enero 11, 2005 a las 1:07 PM, yoz escribió:

Estimado JT:
Como has escrito sobre muchos temas, quizás me quede corto en la respuesta, en tal caso me gustaría que me señalases las pates concretas que crees que no he respondido o que no he desarrollado lo suficiente.

1) No somos los liberales defensores de sistemas sociales científicos, y es precisamente por ello por lo que creemos en una sociedad abierta, que sea el resultado de las decisiones libres de sus integrantes. No conozco a ningún liberal que quiera imponer sus ídeas sobre como debe ser la sociedad a los demás. Algunos incluso nos oponemos a que los contenidos de estudio mínimos se fijen por parte del Estado, eso lo dejamos para quienes SÍ quieren imponer su tipo de sociedad.

2) Un liberal sí cree que deben existir limitaciones a la "libertad" de los individuos: las derivadas de la defensa de los derechos negativos. La libertad es un derecho que por su propia naturaleza debe estar limitado a no conculcar la libertad de los demás.

3) No entiendo las acusaciones de defender doctrinas positivistas y el desprecio de la historia, sinceramente. ¿Podías ampliar más el tema? ¿A que tipo de positivismo te refieres?.

4) Esta comparación de la libertad económica con la política no me parece corecta. Por lo que yo conozco es precisamente en los sistemas políticos que desprecian las libertades los contrarios al libre mercado. Incluso hoy en día, con escasas excepciones, los países más libres económicamente son también los más libres "políticamente", y al revés.

5) La Alemania del tercer Reig, abolió la economía de mercado tal y como la entiende cualquier liberal "La economía de compulción en la Alemania Nazi" y como tal, consiguió sus objetivos de dirigir la producción de un país ya rico con anterioridad, a fines bélicos.

6) En el caso español, a partir de los añós sesenta, se produjeron buenos resultados económicos. ¿Por qué cambiaron las cosas a partir de los años sesenta y no antes?. Porque se abandonó en gran medida la autarquía económica, en definitiva porque hubo menos intervencionismo estatal y hubiera sido superior si aún se hubiera limitado más.

7) Respecto a Chile , no hay ningún liberal que defienda el régimen de Pinochet, al contrario de lo que se puede afirmar de los que militan en el bando opuesto. Más interesantes reflexiones en el enlace.

8) Respecto a "abandonar" a la caridad cristiana la pobreza, ¿Cual es el problema?. Lo cierto es que los estados han fracasado en erradicar la pobreza, aún los que disponen del 40% o más de la riqueza generada en algunos países. La caridad privada se dirige con mayor efectividad a quien lo necesita, y no coincido con esa creencia de que las cosas que da el estado no las puede dar el mercado de forma más barata y universal ¿Acaso algún estado que haya nacionalizado la producción y distribución de alimento ha sido capaz de alimentar a toda la población? Pues si ni siquiera son capaces en lo más básico, está de más confiarles lo que lo es menos.
Si hubiera una real relación entre la intervención del Estado y la erradicación de la pobreza, los países donde más aumenta el hambre no serían los que son. Informes de la Fao ni serían, en los que se reduce el hambre, justamente los que están abandonando sus centralizados sistemas económicos en favor de la apertura y el capitalismo.

9) No entiendo la disquisición sobre el poder militar y la riqueza. Suele ser justo al contrario, y no hay más que ver a los países del anterior bloque comunista, donde sus ciudadanos vivían en condiciones míseras mientras se destinaban los recursos a mantener un tremendo poder militar.
Tampoco coincido en esa valoración de los países que no aceptan perder en el libre mercado. Los países, en conjunto, salen ganando con el libre mercado.
¿Son también los países con libre mercado los que acaban perdiendo las libertades de sus ciudadanos? ¿Cuales? Porque yo preferiría vivir en cualquier país de los que, según esta teoría, pierden libertades, que en aquellos sin economía de mercado, donde efectivamente ni las poseen.

10) El liberalismo económico no es una concepción sobre la administración de recursos. En un entorno liberal, si un gupo de personas deciden libre y voluntariamente montarse una comuna y compartir su propiedad pueden hacerlo. Lo que no pueden es obligar a otros a participar en ella. Defender la propiedad privada es defender el derecho de cada uno de disponer de ella como desee ¿Te parece esto una concepción sobre la administración de recursos?.

11) También tu análisis de que el capitalismo está al servicio del más fuerte, que la libertad absoluta produce desmanes y que es esto lo que lleva a la mayoría de los ciudadanos a la miseria me parece incorrecta. Como dice Johan Norberg (aunque creo que no es original suyo) no hay que buscar las causas de la pobreza, sino las causas de la riqueza. Antes de la revolución industrial la inmensa mayoría de la gente era pobre y misera, y de algún modo, se ha llegado a la situación en que la mayoría de la gente es inmensamente rica, desde los estándares de vida de hace dos siglos.
Puede ser bonito creer que antes de la revolución industrial la gente era rica y feliz viviendo en sus granjas en el campo, y que es el capitalismo el que ha creado a los pobres, pero es una visión muy apartada de la realidad; basta con que preguntes a tus abuelos o a personas ancianas para saber si los pobres viven mejor o peor que en el pasado.
¿Crees realmente que los países en que no se ha desarrollado el capitalismo la mayoría de la población vive mejor que en los países "capitalistas"?

12) Además de todo ello, no son las clases altas, los ricos, los que defienden el liberalismo. Al contrario lo que pretenden en general es que el gobierno les conceda subvenciones, monopolios, limitaciones de la competencia, etc. ¿Cual es el rico español que defiende el liberalismo y el libre mercado? ¿Polanco?.

El día Enero 18, 2005 a las 1:14 PM, JT escribió:

Apreciado Yoz,
Gracias por tu respuesta. Me parece admirable, cuando menos, y es de agradecer el tiempo que le has dedicado. En justa correspondencia, prometo responderte lo antes posible. En todo caso me han sorprendido en algunos puntos tu razonamiento; y me lleva a preguntarme sobre lo que ya pensaba saber ¿qué cosa es un liberal?. Así evolucionamos, aunque sin saber si hacia delante o hacia tras.
Atentamente
JT