Necesario para la libertad.
Algunos opinan que la libertad está bien para quienes pueden permitírsela, ya que ésta sólo se puede alcanzar cuando tiene realmente la opción de elegir entre las distintas opciones sin que hayan trabas, como la pobreza, que lo impidan.
Así nadie es realmente libre mientras no tenga una mínima parte de sus necesidades cubiertas, como su alimentación y su seguridad económica.
De nuevo la realidad se impone con claridad meridiana. Según estos parámetros ya que los países más libres económicamente son también aquellos en los que menos gente está en esta situación "libertad sobre el papel" y donde pueden ejercer la "auténtica libertad", sus defensores debieran también defender el libre sistema capitalista y de libre mercado, o como mucho, y si me apuran y me apuntan con una pistola, una solución de libre mercado con una intervención de mínimo vital básico, al estilo de los liberales Hayek y Milton. Pero de forma increible no es así.
Hay ídeas que no por extendidas dejan de ser menos ciertas. Es muy defendido eso de que hay condiciones necesarias para la democracia y para la libertad, que la gente necesita estar "educada" antes de ejercer ambas. No es necesaria la educación para adaptarse a la libertad, pues esta debe ser la condición normal del ser humano. A ser libre se aprende practicando la libertad en libertad, redundante pero así de sencillo.
Aquellos que siguen pensando como Victoria Kent y creen que la forma en que las mujeres alcancen los mismos derechos que los hombres es negándoselos, tienen un pequeño problema: que no creen en la libertad. Y estamos rodeados de Victorias Kent, que en nombre de un supuesto bien común quieren negarnos el mayor bien individual, del que emanan todos los demás, la libertad.

