Que no es eso

Resulta sorprendente ver como el partido socialista convierte sucesivamente sus propuestas en promesas, ataques y finalmente decepciones.

Así su propuesta de economía más liberal se ha transformado en un ataque a los empresarios (ahora especuladores sin escrúpulos) y más adelante en la amenaza a las empresas privatizadas (y no liberalizadas, como equivocadamente las denominan algunos) de que consideraran que sus actividades debian tener una finalidad social, ¿y si no?, pues más intervencionismo, que es la única forma de garantizar que las empresas siguen sus dictados.

También prometió un estado más laico, pero la separación entre la Iglesia y el Estado se convirtió en un ataque a la Iglesia, y más tarde en una promesa de financiar a su vez a otras religiones. De la noche a la mañana nos enteramos de que un estado más laico no era aquel que dejaba de financiar las actividades religiosas, sino el que las financiaba a todas por igual (con una preferencia por el Islam, eso sí), en la enésima versión del método socialista de llegar a la "igualdad" a base de incrementar el Estado y reducir la elección de los ciudadanos.

El tercero de los casos se trata de promover la libertad de expresión, pero en nombre de un noble principio como es proteger a los niños, se amenaza a las televisiones privadas. Deben regularse, o si no... si no lo hacen censura; pero no lo llamaremos censura, sino protección de la infancia. A nadie se le ocurrió que si técnicamente es posible tener 10 veces más canales de televisión, es harto probable que alguno de ellos, por ocupar esa franja de audiencia, se dedique a realizar una buena programación infantil. Pero no lo duden, si hay dos sistemas, siempre se elegirá aquel que permita al Estado sostener sobre las televisiones su espada de Damocles y la que restrinja más la libertad.

Tres casos donde se ha pasado de la defensa de grandes valores: la libertad de expresión, el menor intervencionismo y un estado separado de la religión, a la defensa de exáctamente lo contrario. En todos se ha amenazado, de forma gratuita, a colectivos si no seguian las directrices de los políticos y en todos el resultado final ha supuesto el incremento del peso del Estado sobre las decisiones de sus ciudadanos.

Algunos, que seguimos pensando que las sociedades se construyen desde abajo hacia arriba, y no al revés, estamos decepcionados por los avances del estado sobre los ciudadanos. Quizás lo peor que le puede suceder a un país es estar en manos de quienes piensan que deben imponer su modelo de sociedad, que además crean que no existe nada si no está reglamentado e intervenido y qeu no son capaces de respetar a quienes, haciendo uso de su libertad, quieren lo contrario.

Ya queda muy poco que exista en la sociedad sin intervención del estado, prácticamente nadie tiene la ocurencia de crear una asociación de algún tipo sin subvenciones públicas, nadie tiene la idea de hacer algún acto sin contar con las "autoridades", hasta las fiestas patronales, que se suponen una tradición de la sociedad, son casi inconcebibles sin que haya intervención gubernamental.

¿Que es el gobierno para tí? ¿Que es la sociedad? ¿Donde debe estar el límite entre público y privado?.

Disculpen por la extensión del artículo, pero como me prodigo muy poco, aprovecho para mezclar, comprimir y soltar lo que en buena medida debiera ir separado, extenso y sobre todo en un formato más corto y digerible.

Escrito por yoz en: Noviembre 25, 2004 6:10 AM | España