Qué es y qué no es el libre mercado
En mi anterior artículo hacía una advertencia de que estaba exagerando adrede los términos en que escribía. Por lo que se ha podido entender mal, sin duda por no dejar las cosas claras, y por no desviarme del tema de que trataba, voy a tratar de profundizar un poco más, y simplificar al mismo tiempo, sobre el concepto de libre mercado.
Me acusa Javier en el primer comentario del anterior post de tener una concepción del mercado parecida a la de la selección natural de Darwin, la supervivencia de los más fuertes y la creencia de que el libre mercado, de por sí, nos va a convertir a todos en inteligentes, cultos, guapos, economistas, sanos, etc. Nada más apartado de la realidad.
El libre mercado, entendido tal como aquel donde se respetan los derechos negativos de los participantes, no es una selección natural, ni la ley del más fuerte, sino un método civilizado y respetuoso con la voluntad y la libertad de elección de los individuos, de realizar intercambios económicos.
Al igual que tantas otras cosas en la vida, el mercado premia la eficiencia y el buen servicio que se hace a los demás, siempre de acuerdo con la opinión de estos terceros, que eligen ser clientes voluntariamente. Puede, y de hecho es, un método de selección de los productos, bienes y procesos para obtenerlos que satisfaga más a más gente. Pero es un método bastante impersonal, es decir que a la hora de otorgar el éxito el mercado no entiende de razas, ni de sexos, a veces incluso ni la inteligencia ni la fuerza bruta son determinantes.
Para hacerse una ídea es algo parecido al amor: en ocasiones los más feos y antipáticos se llevan a la chica más guapa, y al revés en el caso femenino. Y eso que el mercado, a diferencia del amor, no es ciego ni sordo ni está levemente idiotizado.
Tampoco creo que el libre mercado nos vaya a llevar a una era de felicidad infinita, eso se lo dejo para las alucinaciones de los colectivistas. Me limito a señalar que el intervencionismo del Estado, no mejora las cosas, y que visiblemente las ha empeorado.
Respecto a las consideraciones sobre el Estado, creo que debe existir y se debe limitar a proteger los derechos negativos de las personas. Algunos liberales están contra la concepción actual de Estado, pero en mi opinión los organismos que pudieran surgir de una forma más voluntaria de proteger los derechos serían Estado, pese a la reticencia de algunos por llamarlo así. Pero esta es una cuestión más de concepto y significado de las palabras que ideológica. Baste con la primera frase para resumir mi opinión.
Comentarios
- El día Octubre 21, 2004 a las 9:38 PM, euribe escribió:
"en mi opinión los organismos que pudieran surgir de una forma más voluntaria de proteger los derechos serían Estado, pese a la reticencia de algunos por llamarlo así."
Completamente de acuerdo, no puede expresarse mejor.- El día Octubre 21, 2004 a las 9:39 PM, euribe escribió:
"en mi opinión los organismos que pudieran surgir de una forma más voluntaria de proteger los derechos serían Estado, pese a la reticencia de algunos por llamarlo así."
Completamente de acuerdo, no puede expresarse mejor.- El día Octubre 21, 2004 a las 9:40 PM, euribe escribió:
Yup. Perdón por la duplicación.
- El día Octubre 21, 2004 a las 11:24 PM, Libertarian escribió:
Absolutamente en descuerdo con esa frase de euribe. Una asociacion voluntaria jamas es un Estado, un sistema de agencias privadas competitivas no es un Estado en tanto este agrede la propiedad y un sistema libertario e individualista privado no lo hace. Eso es lo que diferencia a un Estado de lo q no lo es.
- El día Octubre 22, 2004 a las 12:41 PM, yoz escribió:
Creo que es una discusión estéril. Me remito a lo que digo en el artículo: "Pero esta es una cuestión más de concepto y significado de las palabras que ideológica".
Baste decir que cuando yo defiendo al "Estado" me refiro al "sistema y organismo" que se dedica a proteger los derechos negativos.
Entiendo que para otros Estado signifique necesariamente compulsión, y que como modo de diferenciar lo que sería un sistema más voluntario de protección de estos derechos, no se le quiera llamar del mismo modo.
Como decía al principio, una cuestión de lo que realmente significan las palabras, y no ideológica.

