Bambi tiene una pistola (y está dispuesta a usarla)
Me habían llamado muchas cosas a lo largo de mi vida, pero nunca me imaginé que pudiera resistir ciertas comparaciones. En primer lugar porque creo que supero a quienes antes han tenido tan gran honor (y que mi abuela supera a otras también). Tengo un dominio un poco mejor del inglés e increiblemente mejor de la economía, a la que he dedicado algo más de dos tardes, de forma totalmente amateur, eso sí. Es que nunca me han dejado la oportunidad de poner en práctica mi ignorancia usando un país como laboratorio.
Así que cuando recibo un comentario como éste: "En el jardín de Bambi reina la felicidad. No hay depredadores, los cervatillos intercambian comida libremente con otros animales, no hacen falta leyes ni policías, todo el mundo respeta su libertad y la de los otros" no puedo dejar de asombrarme. Y más cuando en mi artículo anterior, en el que se realiza este comentario, dedico un segundo párrafo a desmarcarme de mis amiguetes anarquistas.
Yo creo que hay personas malas por el mundo, y que los criminales acuden a donde tienen oportunidad de beneficiarse más (o de dar rienda suelta a sus peores incloinaciones) a costa de los inocentes cervatillos. Por eso creo que hacen falta policias, y jueces, y leyes. Y hasta código de circulación, que a fascista no me gana nadie.
La única diferencia que tengo con otros, es que creo que todos éstos deben dedicarse exclusivamente a proteger la libertad, los derechos negativos, y no a prohibir a alguien que plante vides, que abra en domingo o a ejercer cualquier otro tipo de coacción. Creo que deben existir las leyes, los policias y los jueces, para proteger y servir, no para imponer y dictar.
No se preocupe Javier, que al menos hay un Bambi en el mundo dispuesto a dejarse la piel por los cervatillos, con peor talante, pero con unos dientes que asustan. Avisados quedan.
Comentarios
- El día Septiembre 22, 2004 a las 10:10 AM, Javier escribió:
La metáfora estaba servida pero no sé si ha quedado clara. ¿A qué llamas intervencionismo? ¿A qué el Gobierno fije los horarios comerciales? También, al establecimiento de un salario mínimo, a la elaboración de leyes, etc., etc. El intervencionismo (en general) es necesario porque no vivimos en el mundo de Bambi.
- El día Octubre 24, 2004 a las 8:33 PM, Pericles escribió:
Las leyes suelen favorecer a los fuertes más que a los débiles; no obstante hay fuertes a quienes las leyes les estorban porque sin ellas podrían campar mejor por sus respetos. Las leyes favorecen a los fuertes; pero al tiempo les imponen ciertas restricciones y eso algunos no lo quieren acatar.

