Con nuestras propias armas
Me gusta la nueva idea de cobrar más por las películas extranjeras que propone la ministra de cultura, porque, aunque algunos tengan dudas en otros casos, nadie puede negarme que este impuesto es un robo.
Ya hablé en otro artículo que la defensa de la cultura de las "influencias" extranjeras, no hacía sino perjudicar a la propia cultura.
Pero eso no es un problema para los defensores del colectivismo, pues prefieren que los que marquen la cultura sean aquellos que piensan como ellos. Bastiat dijo que "El Estado es la gran mentira por la cual todos tratan de vivir a expensas de los demás", pero vayamos más lejos, si los beneficiados son justo aquellos que pueden influenciar en la opinión de muchos de los demás, como es el caso, el círculo se cierra. El sistema se realimenta a sí mismo.
Los colectivistas tiene una gran ventaja: Son capaces de utilizar el Estado para facilitar y dificultar el acceso a las opiniones, información y cultura, que son contrarias a sus ídeas. Son capaces de uniformar la educación y convertirla en un transmisor de sus ídeas; si la educación es pública, y por tanto colectivista, es inevitable que se defienda a sí misma y con ella el concepto de estado interventor.
Pero no sólo se limita a esto: ¿Es razonable que si se limita el número de radios y televisiones (como ocurre en la actualidad) alguna de ellas sea favorable a la liberalización? Al contrario, salvo excepciones puntuales, querrán que el mercado continúe como está. Defenderán que más competencia atenta contra el consumidor, y ellas, al contrario que las empresas de otros sectores, tienen medios suficientes para influir sobre la gran mayoría de la población.
¿Es posible que alguien que recibe subvenciones se muestre contrario a ellas y defienda en público la postura?. Lo es, pero muy difícil.
Mientras tanto los intentos de que la gente al menos conozca el liberalismo, están seriamente limitados. Sus iniciativas se ven frenadas por la desventaja que supone competir con otras que sí aceptan subvenciones, o que ni existirían de otra manera .
Los liberales debemos ser conscientes de nuestras limitaciones, aunque al mismo tiempo sean nuestras fortalezas: Nadie puede acusarnos de defender nuestras ideas para aprovecharnos de los demás.
Comentarios
- El día Junio 30, 2004 a las 1:59 AM, Neo escribió:
La gente no es tonta, por muy progre que se sea, uno es consciente de que le quitan la libertad de elegir.
Yo desde hace varios años, no compro ningún artículo relacionado con el cine y la música española.
Es mi boicot personal, y creo que a partir de ahora seremos muchos más.

