La discriminación positiva
Imaginemos que hay un grupo de personas (A) que son víctimas de un delito, y que de entre estas hay un grupo (B) que es mayoritario.
Los defensores de la discriminación positiva (los llamaremos discriminadores) creen que lo que nos debe parecer especialmente grave no es el delito, sino que una parte muy importante de este delito se produzca contra el grupo B. Así realizan distintas categorías de víctimas y criminales. Al final, de alguna manera extraña, llegan a la conclusión de que no hay que luchar contra el delito a menos que se cometa contra el grupo B.
No sé que mecanismos mentales les pueden llevar a pensar que el delito es despreciable si se realiza contra el grupo B y aceptable contra el resto de las víctimas, ni que consideren que en el momento en que el resto de las víctimas sufra tantos delitos como el grupo B (proporcionalmente) la situación ha llegado al punto de normalidad deseable.
Cualquier persona no discriminadora sabe que en una ley que protege por igual a todos los más beneficiados son aquellos que sufrían el delito con mayor gravedad . No es que los que creamos en la igualdad ante la ley no creemos que sea deseable proteger al grupo B, es que no comprendemos porqué el resto de las víctimas no merecen el mismo trato.
La respuesta de los discriminadores es que las víctimas minoritarias en realidad son culpables. . ¿A qué les recuerda este razonamiento? Que no les engañen, los defensores de la discriminación son siempre exactamente lo mismo.
Actualización: No se pierdan tampoco el magnifico artículo de El blog liberal sobre el tema.

