Ley y desorden

Me reprende Javier con toda a razón (ya empieza a ser costumbre) que mi frase "...lo que marca la diferencia es la ley y los perversos incentivos que esta introduce en el mercado..." del anterior artículo, da a entender que quiero un Estado sin leyes. Nada más lejano a mi intención. Creo que las leyes son necesarias para proteger los derechos individuales e indudablemente también para que funcione el mercado.

En realidad quería significar que hay leyes (algunas de ellas) que impiden la libre competencia e influyen sobre la forma de actuar del mercado, con terribles resultados. Es evidente que el mismo espíritu de las leyes cambia según el sector a que se dirijan.

Pero creo que mi intención principal cuando escribí el artículo era demostrar que a veces se confunden las causas que han producido los malos efectos que percibimos.

Vivo en la "costa levantina", así que puedo asegurarles que he sido testigo de algunas actuaciones urbanísticas, de esas que te dan una bofetada cuando las miras. Lo que pasa es que sé que los lugares edificados no han sido elegidos por los promotores privados, sino por los políticos, pues es la facultad del político decidir donde se puede y donde no se puede edificar.

En muchas ocasiones he oído como se referían a una urbanización demencial como culpa de los constructores -Mira lo que hacen los putos especuladores.- o algo así, es lo que creo que me dijeron.
No me costó mucho convencer a mi interlocutor de que el culpable de esta desgracia era un político. La urbanización está emplazada en la inclinada ladera de una montaña, de forma que hay casas a las que sólo se puede acceder por una escalera de varias decenas de metros de altura; si el constructor hubiera podido edificar en otro lugar, las casas le hubieran resultado más baratas y serían más seguras (al menos sería posible que llegara una ambulancia o un coche de bomberos a las casas). Para mayor demostración de lo inadecuado del lugar (a efectos de rentabilidad), se trata de la ladera norte de la montaña (problemas de luz y humedad) y sus vistas al mar no son precisamente las mejores. Nadie, en su sano juicio, edificaría en ese lugar si tuviera otras alternativas. Sólo lo haría si un político hubiese decidido que ese era el emplazamiento correcto.

Pero vayamos un paso más allá. Yo no creo que una liberalización del suelo llevase a un desastre, con la gente construyendo absolutamente todo excepto lo protegido. Pero incluso si así fuera, si la libertad llevase a un caos urbanístico, preferiría el caos.

Escrito por yoz en: Junio 23, 2004 6:02 PM | Economía

Comentarios

El día Junio 23, 2004 a las 6:24 PM, erpayo escribió:

"Pero incluso si así fuera, si la libertad llevase a un caos urbanístico, preferiría el caos"

Si realmente piensas esto, hacen falta muchos como tú. En serio.

El día Junio 23, 2004 a las 6:40 PM, Wonka escribió:

En realidad, lo previsible sería que la libertad no llevase a ningún caos urbanístico. La libertad y la propiedad privada son la base de los mercados, y éstos no son caóticos, sino órdenes semiespontáneos, que diría Hayek. En cualquier caso, lo que sí sabemos es que la planificación urbanística que hacen los estados (ayuntamientos y demás) sí puede provocar "caos" y barrios y ciudades no demasiado habitables.

El día Junio 23, 2004 a las 6:47 PM, erpayo escribió:

vale wonka, pero... resalto esa frase porque me parece el centro de la filosofía liberal: primero la libertad.

El día Junio 23, 2004 a las 6:55 PM, José Carlos Rodríguez escribió:

erpayo, me sumo a tí y a yoz. Como decía Wilhem Röpke, hay que estar a favor del capitalismo por motivos morales. ¿Que además tiene efectos sociales positivos? Pues con más motivo.

El día Junio 23, 2004 a las 7:34 PM, Javier escribió:

"... si la libertad llevase a un caos urbanístico, preferiría el caos...".
Evidentemente que sería un caos, pero de dimensiones mucho mayores que sin una regulación. Un debate distinto sería cuestionarnos ¿qué tipo de regulación?
Está muy bien teorizar sobre la libertad y el mercado. ¿Algún ejemplo de sitio/país dónde no haya regulación urbanística?
Si partimos de la idea de absoluta libertad, debemos suponer entonces que todo el suelo es edificable, ¿qué pasaría entonces con los precios? Ni los propios constructores querrían una desregulación urbanística. Pagar comisiones siempre será más rentable, para el político, el constructor y, en último caso, el ciudadano. Triste pero real.

El día Junio 23, 2004 a las 8:27 PM, Wonka escribió:

Erpayo y José Carlos. Totalmente de acuerdo. El valor fundamental es la libertad y hay que asumirlo con los riesgos (y cargas: responsabilidad individual) que implica.

El día Junio 24, 2004 a las 12:45 AM, Adam Selene escribió:

Si no hubiera regulación del suelo, viviríamos como en Estados Unidos, con casas (unifamiliares, no adosadas) de 180 m2 DE MEDIA.
Y ya está bien de dar una imagen negativa del pobre caos. Nosotros (los seres humanos) somos un sistema caótico, y yo al menos no me quejo. De hecho, la única manera de dejar de ser un sistema caótico y convertirse en un sistema estable es la muerte.