Todos queremos a los ricos

Es normal cuando se defiende el capitalismo "el libre y voluntario intercambio", recibir la acusación de estar defendiendo en realidad a los ricos. Esto surge del convencimiento en el enfrentamiento entre los intereses de ricos y pobres que forma parte de la ideología de una gran parte de la población.

Pero esto no es cierto del todo. Los liberales defendemos a los que se han convertido en ricos creando riqueza, es decir, sirviendo mejor a los demás en un mercado libre. Sin embargo los colectivistas, que dicen odiar a los ricos, están encantados con aquellos que han conseguido esta posición por favores del gobierno, tanto restringiendo el mercado para sus competidores como recibiendo subvenciones y otras dádivas.

Para los colectivistas el mérito no consiste en convencer de que forman parte de aquellos a los que el público no quiere pero que tienen un derecho para expoliarlos con el favor del gobierno: Aquellos cineastas cuyas películas pocos quieren ver, el industrial que fabrica productos que nadie quiere comprar, en una palabra, todos los que no sirven los deseos del público, los que fracasan en el mercado, tienen derecho a expoliar a este mismo público mediante regulaciones y subvenciones.
¿Y los "malos" ricos?. Compitiendo en un libre mercado, aquellos que son aceptados por los consumidores son los favorecidos. El mérito de servir mejor a los demás, de producir mejor, tiene su justa recompensa. Tanto más justa cuando el intercambio se produce por la libre voluntad de aquellos que reciben el producto o servicio.

Aquellos que, ayudandose de la ley, obligan a los demás a consumir sus productos o a pagarlos aunque no lo hagan, son los que están bien vistos en la sociedad. Los que consiguen su riqueza en competencia, ofreciendo los servicios que el público prefiere, creando riqueza, son llamados malvados y los depredadores. ¿No es el mundo al revés?.

Escrito por yoz en: Mayo 23, 2004 9:03 PM |

Comentarios

El día Mayo 23, 2004 a las 10:23 PM, euribe escribió:

Una de las peculiaridades de los liberales es que defendemos también a los ricos. Si todos somos iguales, lo somos con todas las consecuencias.
Un izquierdista me dijo una vez aquello tan manido de que "la propiedad es un robo". Yo entiendo que la propiedad es la única garantía de libertad.

El día Mayo 23, 2004 a las 11:29 PM, Narpo escribió:

No olvidar a los famosos constructores especuladores, tan odiados, que a golpe de talonario compran recalificaciones al estado.
Ay! si hubiera un poco de libertad para construir...